
Estos días en que uno pugna por sentirse vivo, por no desperdiciar cada chicana que nos da este mundo, me dicen que no se viene lo peor, sino que por fin estoy comenzando a despertar. ¡Y cuán despierto me siento!Jack

Estos días en que uno pugna por sentirse vivo, por no desperdiciar cada chicana que nos da este mundo, me dicen que no se viene lo peor, sino que por fin estoy comenzando a despertar. ¡Y cuán despierto me siento!Jack
Porque era una obra de arte: minuto 7:28 de la canción, el hombre se lanza en un fraseo con mucho acento y prepotencia blusera, despotricando casi como un homenaje a Janis Joplin, y lanzando acorde tras acorde arremolinados como pinceladas; llenando de color el lienzo que era la escena; haciendo que llueva, haciendo que con cada slide (min. 5:11) uno abra los brazos y reciba un temporal de esos bien de verano, esa tan esperada regadera de vida y frescura que no puede sentir hace tanto tiempo…
Eso fue todo lo que sentí cuando descubrí la canción. Con los primeros acordes me recuerda el típico goteo tan sonoro que te hace pensar “se viene el agua”, y sí, se larga, te invade, te proyecta, te inunda de sensaciones, y con cada arreglo a uno le parece sentir una llovizna que endulza, hidrata, revive. Tal vez sea yo el fanático de la electric-guitar, pero en fin, si toda persona necesita del agua para vivir, ¿no es acaso “inundar mis sentidos con esta lluvia bendita” la mejor manera de sentirme vivo? Creo que todos tenemos esa fuente de vida, eso que hidrata como nada nuestros corazones.
Esta vez posteó Jack conmovido por un estímulo natural que sigue, a pesar de todas estas palabras, sin poder descifrar del todo. Y sigo pensando, ¡qué increíble es el sonido de una guitarra!



Pareciera que la poesía habla de ese tipo de chicas, ¿cómo les dicen? Viudas negras... En efecto, habla de una chica que intenta atraparnos en el día a día: la sociedad del consumo, la sociedad capitalista, 2.1, tecnológica, esa chica que hace creer a uno que debe partir a la ciudad a formarse como ciudadano y como intelectual, para después atraparlo y hacerle creer que se debe "vivir para trabajar" y no "trabajar para vivir". O como se dice en la calle, "Estudiar para hacer plata y ser exitoso". Esto es, para mi naturaleza y mi manera de ver la vida, inaudito.
¡Sépanlo, queremos ser grandes, pero no como ustedes! Queremos ser grandes personas, grandes chicos, y basta de juicios y prejuicios. Desde ya, no es por el "éxito" ni es por la plata. En ésa no caemos--
A días del comienzo de la facultad, una noche con Música Eléctrica para el Cuerpo y la Mente, y soñando con Sally. Todo esto con el agregado de un montón de experiencias que lo ponen a uno de frente al mundo real, y a nuestra propia manera de ver las cosas.

Estamos mas grandes que cuando terminamos el secundario a principios de diciembre, mucho mas grandes que en la epoca de Bariloche; y se siente como si estuviésemos "empezando a aprender a vivir de verdad", cosa que nos costara seguramente la vida, pero que (todavía) no nos preocupa. Espero que disfruten de la poesia tanto como que les lleguen nuestras sensaciones.
Saludos y buen año!